Cocinar

Qué tapa usar para evitar salpicaduras en el microondas

Cómo elegir y usar una tapa ventilada de microondas según diámetro, altura y limpieza.

Interior real de un microondas con plato giratorio de vidrio

Interior de un microondas; imagen de contexto para medir plato y altura, sin tapa ni modelo recomendado. Fotografía redimensionada. Foto: Tony Webster · CC BY 2.0. Tamaño y formato adaptados; imagen bajo la misma licencia.

La tapa antisalpicaduras debe cubrir el plato sin tocar la comida ni impedir que gire. Antes de comprar, mide el diámetro de tu recipiente más usado, el del plato giratorio y la altura libre hasta el techo del microondas. La fotografía muestra únicamente el interior de un aparato: sirve para ubicar esas medidas, no para mostrar una tapa concreta.

Ventilación y material indicado por el fabricante

La IKEA PRICKIG de 26 cm es un ejemplo concreto: su ficha la identifica como tapa para microondas, con pequeños orificios para dejar salir vapor. IKEA indica que se puede lavar en lavavajillas y señala una temperatura máxima de 100 °C. Ese diámetro puede cubrir un plato mediano, pero comprueba si cabe sobre tu recipiente y si deja girar el plato sin rozar las paredes. Una cubierta demasiado baja toca la salsa; una demasiado ancha se atasca al girar.

Usa una tapa compatible y ventilada, nunca un cierre hermético para recalentar. Deja salir el vapor y abre la cubierta con cuidado, alejando la cara y las manos de la zona caliente. Si el recipiente también lleva tapa propia, consulta sus instrucciones: algunos fabricantes piden retirar o desplazar la tapa antes de calentar. No extrapoles la compatibilidad de una cubierta a cualquier plástico de cocina.

Limpieza y decisión de compra

Para un bol pequeño, quizá ya tengas una cubierta apta que cumple estas condiciones. Si recalientas platos anchos a diario, una tapa rígida fácil de levantar y lavar puede ahorrar limpieza interior. Examina cómo se agarra sin meter los dedos en el vapor y si puede guardarse sin deformarse. Una tapa no sustituye remover o comprobar que el alimento se ha calentado de forma uniforme; su papel es contener las salpicaduras manteniendo una salida para el vapor.