Un salvamanteles no se elige solo por su aspecto. Debe sostener la base caliente de la cazuela sin inclinarla y crear una separación suficiente de la mesa. La imagen muestra una olla apoyada sobre una base de madera en un restaurante; no es ninguno de los modelos comerciales citados. Mide tu recipiente más ancho y piensa si lo usarás para una olla pesada, una fuente de horno o una tetera pequeña.
Soporte grande o pieza compacta
El IKEA LÄMPLIG de acero inoxidable mide 50 × 28 cm y tiene patas, según la ficha oficial. Puede acomodar recipientes anchos o más de una pieza pequeña, pero ocupa bastante espacio al guardarse. IKEA indica limpieza con paño húmedo y secado posterior; no lo describas como apto para lavavajillas. Comprueba que sus apoyos queden firmes sobre tu mesa y que el recipiente no sobresalga de una forma inestable.
Para una pieza pequeña, la manopla de silicona IKEA SANDVIVA también puede usarse como salvamanteles; mide 18 × 18 cm y su ficha dice que es apta para lavavajillas. Su tamaño no sirve para todas las cazuelas. Antes de emplear silicona, corcho o madera, sigue las indicaciones térmicas y de cuidado del producto concreto y las recomendaciones del fabricante de la superficie que quieres proteger.
Colocación segura
Apoya la base completa del recipiente, sin que un asa haga palanca fuera del soporte. Si sirves en una mesa pequeña, deja espacio para manos, cubiertos y niños; el salvamanteles no elimina el riesgo de tocar una cazuela caliente. Si compras por primera vez, empieza por el tamaño de tu fuente habitual y por un material que puedas limpiar después de salpicaduras, no por un juego que quizá no quepa en tu cocina.
